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Antioxidantes en el té: todo lo que necesitas saber


La razón principal por la que el té se ha estado bebiendo durante siglos ( milenios en el caso de China e India) no es su delicioso sabor, sino su alto contenido en antioxidantes. Aunque la ciencia los ha descubierto y puesto un nombre recién en el siglo XX, los médicos orientales sabían por experiencia que el té contenía algo que lo hacía diferente e invaluable para la salud. Y que las personas que lo bebían vivían más tiempo, parecían más jóvenes y gozaban de mejor estado físico y mental.

¿Pero qué son los antioxidantes?

Concretamente, los antioxidantes son sustancias que interactúan adentro y afuera de las células del cuerpo, protegiendo la membrana que las recubre del daño de moléculas muy activas llamadas radicales libres.

¿Y qué son los radicales libres?

Los radicales libres son moléculas "cargadas" de electricidad que, si no son neutralizadas por un antioxidante, se propagan por todo el cuerpo y causan daños irreparables a las membranas celulares y estructuras celulares (incluido nuestro ADN o diseño genético). Son las que causan enfermedades como cáncer y enfermedades cardíacas y aceleran el envejecimiento. De hecho, los radicales libres están implicados en más de 60 enfermedades.

Además de las enfermedades, provocan las características del envejecimiento, las líneas, arrugas, piel más floja y manchada en cara cuerpo. La rigidez articular y dolores crónicos también pueden ser un signo de niveles elevados de radicales libres y una reducción de la protección antioxidante. Son los antioxidantes los que nos protegen y literalmente "rompen la cadena" de la posible destrucción química dentro del cuerpo.

¿De dónde vienen esos radicales libres?

Proceden de fuentes externas, como el humo del cigarrillo, los contaminantes, la radiación e incluso la luz solar.

Pero también de fuentes internas: son el producto de descarte de la respiración y la generación de energía en nuestro organismo. Aunque el oxígeno es vital para nosotros, también produce cierto daño natural, conocido como “oxidación”. Pero la naturaleza es sabia y ha creado su sistema protectivo propio para contrarrestar ese daño, produciendo antioxidantes naturales. Pero para adaptarnos a un mundo cada vez más demandante y tóxico necesitamos antioxidantes de los alimentos. Y el té es una excelente fuente de antioxidantes, en sus distintas variedades.

¿De dónde podemos obtener antioxidantes?

Las sustancias antioxidantes son producidas por el cuerpo o se obtienen a través de la dieta o suplementos nutricionales. Los ejemplos de antioxidantes que encontramos en los alimentos incluyen las vitaminas A, C y E, y los que contiene minerales como el manganeso, cobre, zinc y selenio. Los antioxidantes del reino vegetal son igualmente poderosos, y son los que incluyen compuestos fenólicos antioxidantes, ácidos orgánicos naturales, flavonoides, taninos, como es el caso del té.  

¿Conviene tomar suplementos con antioxidantes? 

Un punto importante para recordar acerca de los antioxidantes es que trabajan en sinergia entre sí. Los vegetales como el brócoli y los brotes de soja, por ejemplo, contienen más de 70 sustancias antioxidantes diferentes: una cantidad, concentración y estructura natural que simplemente no es posible lograr en un suplemento sintético.

Comer una dieta natural de alimentos integrales bien variada es realmente la clave para obtener toda la protección antioxidante que se necesita.

¿Todos los tés tienen el mismo nivel de antioxidantes?

La respuesta sencilla es “No”. Como el té verde consiste en hojas del árbol del té casi sin procesar, es mucho más rico que flavonoides que el té negro. Pero eso no quiere decir que tenga mayor efecto antioxidante ya que el té negro contiene taninos que también son antioxidantes, aunque distintos. Parece que lo que hace que un alimento sea más o menos antioxidante no es tanto la cantidad que posea como la combinación de los que posee.

Por otro lado, la variedad del árbol del té, la localización donde se cultiva, el clima, la estación del año, etc., también provocan grandes variaciones en el efecto antioxidante del té que se obtiene. Por ejemplo, el té Matcha, que es el té verde que se usa en la ceremonia japonesa del té, tiene 10 veces más poder antioxidante que el té verde chino. Esto es porque se cultiva diferente.

¿Cuántos antioxidantes necesitamos ingerir? 

Necesitamos obtener un mínimo diario de 8 a 11 mil unidades de antioxidantes por día en nuestra comida sólo para poder neutralizar todos los radicales libres que producimos. Pero si además existen factores asociados como el stress, si fuma o no realiza actividad física, necesitará más que este mínimo.

Uno pensaría que para alcanzar ese límite sólo basta con comer unas cuantas frutas y verduras.

Pero no es así. Por ejemplo, si uno come una banana al desayuno, algo de lechuga o pepinos en el almuerzo y agrega de postre en almuerzo y cena, un durazno y un trozo de sandía, sólo alcanzará la cuarta parte de antioxidantes que necesita.

Es que importa más la calidad que la cantidad. Por ejemplo, una sola cucharada de orégano tiene la misma cantidad de antioxidantes que todas esas frutas y verduras. Y una taza de té verde tiene 10 veces más antioxidantes que muchas frutas.

Incluso, no todos los alimentos contienen antioxidantes iguales. Por ejemplo, los flavonoides son numerosísimos, y los que contiene el té no son los mismos que contiene el chocolate. Además, beber tés con especias u otras hierbas, aumenta exponencialmente el aporte de antioxidantes, como veremos a continuación.

¿Qué alimentos tienen más antioxidantes?

De todos los alimentos, las especias, hierbas (donde incluimos el té), frutas y verduras encabezan el ranking de antioxidantes. Estos son los que más contienen si comparamos la cantidad en peso, por ejemplo, 100 gr de todos ellos:

Pero es obvio que comeremos fácilmente 100 gr de chocolate, pero no 100 gr de clavo de olor. Incluir las especias en las variedades de té es una forma inteligente de aumentar los antioxidantes que ingerimos .

Fuentes: